UN CAUTIVANTE PROGRAMA

Emplear el adjetivo “cautivante” es sumamente riesgoso. Debe guardar una correspondencia indiscutible e intensa con el acontecimiento que se adjetiva. Y además, cuando se alude a un “programa” que se propone al publico en general, debe asumirse la responsabilidad de que será hondamente atractivo para todos ellos o, al menos, su gran mayoría.
Hemos creído necesario realizar esta introducción, para que el lector sepa que la recomendación se formula con clara convicción y el empleo del término es una elección precisa.

 

Este domingo 16 de noviembre había regresado de un viaje y unos amigos me esperaban en Aeroparque y de allí fuimos a almorzar. Alrededor de las cuatro de la tarde veníamos por Avenida del Libertador y a la altura del 2300 observamos una multitud sobre una de las veredas. A medida que nos fuimos acercando, íbamos deteniendo la marcha del automóvil y percibimos que había un grupo bailando.Apenas advertido que esto acontecía frente al Museo José Hernández, decidimos bajar.Nos enteramos que allí se realizaba una exposición y feria artesanal de los pueblos originarios. En la vereda del museo bailaba un grupo de danza de Panamá, con suaves ritmos, trajes y vestidos regionales, y abanicos decorados con los que trazaban finos movimientos.

 

Por otra parte, toda aquella numerosa cantidad de público que habíamos visto al principio, se componía de personas de esa zona de Avenida del Libertador, que vestían sus elegantes ropas informales que se usan los días feriados. Esta gente era un público curioso, pero entretenido a la vez y que era la expresión de nuestra sociedad urbana.
Mencionemos la palabra “diversidad” y digamos a continuación que allí acontecía ese encuentro de lo diverso. Pero también, que ambas expresiones culturales, una a otra se elogiaban, se alababan, se agradaban. A los miembros del grupo danzante, los reconfortaba que hubiese un público que surgía espontáneamente y se quedaba a presenciar su actuación; y que al cabo de la finalización de cada uno de sus bailes, los aplaudía con simpatía y reconocimiento. Para la gente de Buenos Aires, encontrarse con ese inesperado suceso, tan colorido y alegre. Un acontecimiento exótico que muestra uno de los modos en que lo multicultural y lo diverso, se complementan y mutuamente pueden regocijarse.

Este encuentro cultural y artístico es realizado conjuntamente por el Museo de Arte Popular “José Hernández” y la Fundación Redes Solidarias, a quienes debemos elogiar por el desarrollo cultural y su amplitud temática. Con estas propuestas, que parecieran transitar lo ameno y placentero, como si solamente se tratase de un atractivo programa para el fin de semana, se movilizan una serie de facetas culturales. Casi inadvertidamente la gente comienza a tomar contacto con otras miradas sobre el mundo, con otras expresiones relativas a la música, a las expresiones artísticas y las experiencias de vida.
En estos momentos recordamos que hace algunos meses se realizó una exposición sobre artesanías mapuche. Lo que constituye otra manifestación de su interés por presentar las expresiones culturales de nuestras comunidades indígenas.
“¿Qué debe ser un museo? Desde luego, mucho más que un edificio en el que se atesoran obras de arte o elementos de valor para el desenvolvimiento de la ciencia, la historia o la vida espiritual. Un museo debe ser un lugar en el que se afirmen la continuidad de la cultura y, sobre todo, su atemporalidad, su sed de permanencia.” (del editorial de La Nación del 13 de octubre de 2002, que transcribe estos conceptos que fueron expresados en el Congreso de la Federación Mundial de Amigos de los Museos.)

Esta exposición y feria (lo de “feria” porque hay artesanías para la venta al público de diferentes comunidades indígenas y realizadas en telar, tallas en madera, metales y greda), continúa los días jueves 20 al domingo 23 y desde el jueves 27 al domingo 30, a partir siempre de las 14 horas.
Hay varias conferencias. Por ejemplo sobre los indios charrúas, que fueron exterminados y aparentemente los últimos dos exhibidos en París a fines del siglo XIX, que tiene por título: “El complejo charrúa en la construcción de la identidad cultural Oriental". También sobre el inquietante calendario maya; o acerca de los tratados del Estado Argentino con los pueblos indígenas.
Habrá cine, como el ciclo de cine indígena de Canadá, que en cada uno de los días de exposición muestra una película.
Se podrán ver videos sobre los indios Quilmes, festivales indígenas en Australia o filmados en Colombia entre muchos otros.
Hay espectáculos de títeres.
Exhibiciones de danzas y bailes, festivos, ceremoniales o rituales.
Talleres de educación.
Como puede apreciarse, una propuesta múltiple y atractiva.