Un indígena fue santificado por el Papa Juan Pablo II
En una ceremonia realmente magnífica e imponente fue santificado Juan Diego Cuahtlatoatzin.
Era un indígena que vivió en los años 1500 y, que según cuenta la historia, se le apareció la Virgen de Guadalupe y ella lo instó a que fuese su emisario. En uno de los cinco encuentros que existieron, quedó grabada la imagen de la virgen en la ropa del indígena, para constancia ante las autoridades eclesiásticas de la época ante las que debía interceder para la construcción del templo. También se le atribuyen milagros, como la salvación de un adolecente de 19 años que se había fracturado la cabeza.
El indígena Juan Diego ha significado uno de los motivo encuentro entre lo indígena y la Santa Iglesia Católica. En su momento constituyó un ejemplo que influuyó en la conversión de muchos indígenas a la fe católica.
Más allá de las profundas razones que tiene la Iglesia para canonizar al indígena Juan Diego, esta proclama de santificación es un acontecimiento que se inscribe dentro de los acercamientos entre la Iglesia y los pueblos indígenas. Es uno de los tantos sucesos que vienen diseñando la "nueva relación". Es uno de los pasos que requiere recorrer un camino que conduce a un encuentro.
Desde el hecho estrictamente religioso, la canonización de un indígena por parte de la Iglesia carecería de toda significación para las comunidades y, en todo caso, podría constituir un caso de deserción de la cultura y las creencias del grupo indígena.
Por otro lado, que se santifique a un individuo por sucesos de hace quinientos años y con fundamento en que vió a la virgen, salvo de la muerte a un adolescente y por sus gestiones se levantó una iglesia. realmente no es algo que pueda tener mayor trascendencia en la actualidad. Tal acontecimiento poco podría importar a la población mexicana, urgida por problemas inmediatos y terrenales.
Evidentemente, todo lo acontecido, las ceremonias, los coloridos, la presencia de millones de fieles, la asistencia de miles de funcionarios, personalidades y hasta indígenas, al acto de la canonización, tiene una lectura desde nuestros días. Todo alude a la reconstrucción de una relación con los pueblos indígenas.
Así lo ha expresado Rigoberta Menchú, para quienes no lo sepan es una indígena a la que se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Otra distinción de máximo rango del mundo "blanco" que se concede a un indígena y que también constituye otro acontecimiento significativo para el encuentro que la humanidad auspicia. "La guatemalteca Rigoberta Menchú, Nobel de la Paz 1992, señaló que la canonización de Juan Diego por Juan Pablo II abre paso a una nueva teología. “Esta nueva teología tiene dos caminos: o creamos prototipos creyendo que a través de ellos van a cambiar los indígenas, o vamos a dar un lugar y respeto a los indígenas para que la Iglesia católica se afiance en sus corazones”, indicó Menchú. El que el Papa, se haya desplazado para canonizar a Juan Diego es una señal por reconocer a los indígenas.(del periódico "Cuarto Poder", de Ciapas, México, del día 3 de agosto de 1992).
Igual ha sucedido en la región caliente de Chiapas, lugar de conflictos armados, donde tiene su asiento el Ejército Zapatista de Liberación Nacional que lidera el mítico Comandante Marcos: "En Chiapas, cientos de indígenas celebraron este lunes por adelantado, con una ceremonia religiosa, la canonización de Juan Diego, a quien el Papa Juan Pablo II convertirá este miércoles en el primer santo indio del mundo. La ceremonia se efectuó en una pequeña ermita erigida en la remota aldea Juan Diego X'oyep, nombrada así en honor al hasta ahora beato y ubicada en el municipio de Chenalhó, Chiapas, en el sur de México" Noticia del diario "Cuarto Poder", Chiapas -30 de julio 2002
Si se siguen las palabras del Papa a lo largo de su periplo, en especial en Guatemala y México, se constatará que de lo que se trata es de la vinculación con el mundo indígena y con profundo respeto a su cultura.Esta es la crónica de "La Jornada" sobre lo acontecido en Guatemala cuando beatifica a Pedro San José de Bentancur: "Ante un desbordado fervor religioso, en un acto en el Hipódromo del Sur -en el que había no sólo guatemaltecos sino también peregrinos de los demás países centroamericanos y del sur de México-, el Papa llamó a los indígenas de América Latina a construir ''con responsabilidad el futuro'', y defendió su derecho a realizarse ''plenamente en la justicia, el desarrollo integral y la paz. Deseo expresar mi aprecio y cercanía a los numerosos indígenas. El Papa no os olvida y, admirando los valores de vuestras culturas, os alienta a superar con esperanza las situaciones, a veces difíciles, que atravesáis'', señaló en su mensaje en este país donde 60 por ciento de sus casi 12 millones de habitantes son indígenas mayas de 23 etnias, que en su mayoría viven en la miseria y la exclusión. En esta visita de 25 horas a Guatemala, Juan Pablo II tuvo oportunidad de entrevistarse la víspera con el presidente Alfonso Portillo, a quien expresó que debe preocuparse por los pueblos indígenas y el respeto a sus derechos.
México lindo
Lo cierto que México es sumamente bello y cautivante; y eso tiene una necesaria influencia. Todos estos acontecimientos hay que enmarcarlo dentro de ese país tan vital y por lo mismo, desbordante, excesivo, desmesurado y pletórico de belleza.
Todos los aconteceres alrededor de la canonización tuvieron todo el brillo que proporcionaban el color de las flores, de las vestimentas, de los ornamentos de los danzarines indígenas: las conchas marinas en sus piernas, los penachos en sus cabezas, sus túnicas o taparrabos. Otro tanto fue la música, los salmos, el Gloria, los mariachis, el cielito lindo y la música de la danzas indígenasde. Hubieron palabras en nahualtl, en latín, en español.
Un capítulo aparte, como suele decirse, es necesario para hablar sobre el tiempo. La Iglesia de la eternidad, que concurre a proclamar un nuevo santo. Un indígena es el elegido para ser canonizado, proveniente de una cultura milenaria, que se formó sin contacto alguno con la religiosidad del catolicismo. El indio no es un hombre de nuestra época, vivió hace unos 500 años.Eternidad, milenios, centurias confluyen en el instante. Como si eso fuese poco, el Presidente Fox al recibir al Papa besa la mano del Pontífice(ver "La actitud del Presidente Fox") y rompe una tradición protocolar de unas 14 ó 15 décadas. Alrededor, los medios que ponen el tiempo de lo inmediato, la noticia de mañana o la primicia. Los comerciantes que debían ofrecer el marchandise en este breve tiempo.
El hombre es instante, pero también centuria, milenio, eternidad,
Nota Relacionada: La actitud del Presidente Fox